Funciona en una quinta de Tortuguitas y atiende a adictos. De imprevisto, se instaló en el predio Claudio Izaguirre, el polémico asesor del intendente en adicciones. "Vamos a abrir un centro de día", afirmó. Desde el Centro resisten su presencia.
Una controversial situación se vive desde hace unos días en el Centro Provincial de Atención de adicciones, que funciona en la calle Buenos Aires, a metros de la Ruta 8, en Tortuguitas.
El Centro -que
depende de la subsecretaría de Salud mental y Atención de las Adicciones
provincial (SADA)- fue literalmente copado por Claudio Izaguirre, el mediático
asesor del intendente Cariglino en temas de adicciones. El mismo que tiempo
atrás protagonizara un enfrentamiento con Tiempo de Tortuguitas, que fue
tratado en el Concejo Deliberante.
El CPA
funciona en una vieja casaquinta desde hace más de 18 años. El pasado jueves 24
de julio, Izaguirre ingresó al predio y ya no se fue más: armó una carpa en la
que duerme y desde donde dirige su polémico desembarco.
Desde entonces,
la institución vive en estado de tensión. La gente de Provincia se mantiene
replegada en la casa principal, mientras que Izaguirre dirige una serie de
remodelaciones en el predio, con apoyo de una cuadrilla municipal.
“Esto pertenece al municipio, se compró en
los ’90 cuando Luis Ortega era intendente de General Sarmiento, con plata que
aportó la Sedronar. La Provincia aporta el personal, pero ahora el municipio se
va a hacer cargo, y vamos a poner un centro de día, para atender adicciones,
tenemos muchos proyectos para ayudar a los adictos”, le contó el asesor del
intendente a Tiempo de Tortuguitas, en una recorrida por el lugar. Además,
lamentó que “la gente del CPA nos cortó
el agua y la electricidad, por no querer darnos la llave de la casa”.
Desde el CPA
una versión diferente. “Un día llegamos y
nos encontramos a este señor adentro. Nos pidió la llave de la casa, pero no
podemos dársela porque nosotros
dependemos de la SADA, y ni siquiera sabemos quién es él, desconocemos su
autoridad”, le explicó a Tiempo de Tortuguitas una allegada al Centro, que
pidió reserva de su identidad.
“Es verdad que necesitamos colaboración,
porque el predio está mal mantenido, pero no de esta manera, con este señor
instalado acá, y manejándose de manera autoritaria”, agregó la fuente.
Respecto a
la propiedad del lugar, la versión del CPA difiere con la de Izaguirre: “Este lugar fue donado para que funcione este
Centro, por eso estamos acá. Y la llave de la casa no se la vamos a entregar,
en principio porque desconocemos su autoridad, y además porque tenemos todo
nuestro trabajo ahí, no podemos dejarlo al alcance de cualquiera”.
“La verdad es que nos sentimos invadidos”,
concluyó la fuente.
Mientras
tanto, el centro sigue funcionando. Hoy estuvo inactivo, por un paro provincial,
pero mañana retomará su tarea, con la reincorporación de su directora Silvia
Vetrano. No se descarta la presencia de autoridades de la SADA, quienes
evaluarán los pasos a seguir para normalizar la situación.
A MI MANERA
Más allá de
los derechos que pudiera tener sobre el lugar, queda claro que el modo elegido
por Izaguirre para irrumpir en el CPA es -por lo menos- controversial. Suponiendo
que fuese verdad que el municipio es el dueño del predio, aun así, el sentido
común indica que hay normas y procedimientos para recuperarlo: cartas,
notificaciones, y, de ser necesario, trámites judiciales. Izaguirre decidió
hacerlo a su modo. El ejecutivo comunal tendría que aclarar si se trató de un
arrebato personal, o si lo contó con el guiño del intendente.

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